Política de antiacoso y no discriminación
Un entorno libre de acoso y represalias
1. No discriminación e igualdad de oportunidades
En coherencia con la Constitución del Ecuador—que afirma que nadie puede ser discriminado por etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología, filiación política, pasado judicial, condición socioeconómica, condición migratoria, orientación sexual, estado de salud, condición de VIH, discapacidad, diferencia física ni cualquier otra distinción que pretenda menoscabar derechos—Sendaluna rechaza toda forma de discriminación.
Esta política abarca reclutamiento, pruebas, selección, contratación, capacitación, traslados, ascensos, recontratación, remuneración, pasantías, descensos, terminaciones, sanciones, beneficios y demás condiciones laborales. La discriminación contra empleados o aspirantes por cualquier motivo protegido está prohibida y sujeta a sanción.
2. Antiacoso
Sendaluna ofrece un entorno libre de acoso, discriminación y represalias. Prohibimos el acoso por raza, color, religión, sexo (incluidos embarazo, parto o lactancia), estereotipos o identidad de género, país de origen, edad, discapacidad, ascendencia, enfermedad, estado civil, ciudadanía, orientación sexual, información genética u otra clasificación protegida por la ley ecuatoriana.
Conforme a las reformas laborales sobre acoso laboral, ningún empleado, supervisor, director, cliente, proveedor o tercero vinculado a nuestro negocio puede acosar, discriminar o tomar represalias contra personal, aspirantes, contratistas, pasantes o voluntarios por condición o actividad protegida.
Conductas prohibidas
El comportamiento ofensivo y el acoso sexual incluyen, entre otras formas:
- Expresiones verbales: epítetos, chistes degradantes, estereotipos, insultos o comentarios sexuales no deseados.
- Conducta o exhibición sexual: miradas lascivas, imágenes de contenido sexual, gestos u otros elementos visuales.
- Conducta física: intimidación, contacto no deseado o interferencia con el movimiento o el trabajo.
- Amenazas o exigencias: condicionar el empleo o un trato preferente a favores sexuales.
- Represalias por denunciar acoso o discriminación.
El acoso por razón de género o sexual está prohibido sin importar el género de quienes intervienen. Ejemplos: proposiciones reiteradas no deseadas, comentarios degradantes sobre apariencia o actividad sexual, exhibición de material sugerente, presión para actividad sexual y contacto físico no consentido.
Nadie está exento. Toda denuncia de discriminación, acoso, represalia u otra conducta contraria debe reportarse de inmediato a Recursos Humanos para investigación y seguimiento.